Enseñanza Asistida por Ordenador: La EAO es un tipo de programa educativo diseñado para servir como herramienta de aprendizaje (en inglés, Computer-Aided Instruction o Computer-Assisted Instruction, CAI). Hay muchas formas de definirlo, como también es toda la maquinaria y programas informáticos diseñados para ayudar al profesor y a los alumnos en el proceso de enseñanza-aprendizaje, es decir, modalidad de comunicación indirecta entre alumno y profesor, que no se realiza por presencia física, sino mediante el ordenador.

Existen diversos tipos de herramientas de EAO adaptadas a diferentes metodologías de aprendizaje. Estos programas utilizan ejercicios y sesiones de preguntas y respuestas para presentar un tema y verificar su comprensión por parte del estudiante. Facilitan el proceso de captura, manipulación, organización y presentación de datos e información mediante las bases de datos, enciclopedias multimedia e Internet, que permiten el acceso a datos e información. También mediante la hoja de cálculo que permiten la manipulación y organización de los datos numéricos. El procesador de textos permite escribir sobre los datos y la información: comentarios, ampliaciones, críticas, etc. y las herramientas gráficas permiten diseñar presentaciones sobre los datos.
Las ventajas de la EAO es que el ordenador tiene infinita paciencia: espera. Está orientada a la formación individual o a pequeños grupos, no sobre la duración de la formación. Por lo general, en una estructura de clase tradicional, o incluso en grupos más reducidos, el ritmo de trabajo y la duración de la formación los imponen los más lentos. Por el contrario, la EAO permite a cada cual la libertad de fijar su propio ritmo de aprendizaje y distribución del tiempo.
Mediante la EAO ya no hay respuestas buenas o malas, sino respuestas correctas o errores. Las primeras son las menos útiles ya que el error se convierte en uno de los medios más eficaces de aprender. Equivocarse es algo más que un derecho: es un factor de progreso, un medio para aprender. La EAO permite aprender solo. Incluso anima a hacerlo. A la vez que se reconocen las ventajas de esta autoformación (adaptación del tiempo, del ritmo y del recorrido), aunque también es fácil imaginar los peligros que comporta esta soledad. Ese es el mayor inconveniente de la EAO, la individualización del alumno, puesto que la vida profesional se basa cada vez más en los equipos y las herramientas de comunicación.
El método más seguro de limitar los riesgos sin abandonar los elementos positivos es integrar la E.A.O. en un sistema de formación poniéndola a disposición de los que la necesiten.











